“Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.” Eclesiastés 3:11
Ayúdame Señor, a confiar en tus tiempos que son perfectos, sabiendo que en ellos y a través de Tu poder, cambiaras todas las caídas de mi pasado y las transformaras en bendiciones y victorias, el cual será testimonio de tu amor y bondad.
Dios tiene un plan eterno que incluye los propósitos y las actividades de cada persona en la tierra. Los creyentes debemos entregarnos a Jesús como sacrificios santos, permitiendo que el Espíritu Santo lleve a cabo el plan de Dios para cada uno de nosotros, teniendo en cuenta de no salirnos del plan divino de la voluntad de Dios, de no perder la oportunidad y propósitos que tiene para nuestra vida.