Milagros Cotidianos
Estos días en nuestra bella Cuba son totalmente inolvidables, pero a diferencia de otros tiempos, este es el momento más oportuno para que nosotros, los que decimos llamarnos Hijos de Dios (“cristianos”) mostremos de qué en verdad estamos hechos. Han sido muchas las familias afectadas por el Huracán Irma el cual hizo un tour por toda la Isla dejando a su paso una gran huella de desastres y más necesidad, dejando en evidencia y a plena luz del día la actual demanda de ayuda, apoyo y solidaridad que requieren un gran número de personas en todo el territorio, de las cuales un gran por ciento son cristianos como nosotros, y el resto aunque no “cristianos” son hombres y mujeres, niños y niñas que requieren tanto amor y preocupación como los demás.
En estos tiempos es importante hacernos un llamado a entender qué dice Dios en su palabra referente a cómo debemos actuar, Jesús nos enseñaba que los que son Hijos de Dios deben tener sobre toda las cosas AMOR, pues esa es la característica que define a Dios (1 Juan 4:8) y como somos hecho a su imagen y semejanza (Génesis 1:26) debemos también mostrar en nuestras vidas esa misma característica. Tener amor significa mostrar misericordia por las personas que tienen una necesidad, la cual puede ser espiritual o material, y movidos en esa misericordia y amor actuar a favor de esa persona, Jesús nos amó aun siendo pecadores y son muchas las veces en la que la Biblia nos muestra que él al ver la multitud sintió misericordia por ellos (Mateo 9:36).
Los cristianos de hoy somos muy amadores de poseer dones, es inmensa la cantidad de iglesias y creyentes que no dejan de pedir a Dios por la incorporación en su vida de los dones del espirituales, haciéndose muy famosa la intercesión a Dios por el don de lenguas, las profecías y el discernimiento, pero dice Dios que todo ello es bueno, pero si no tienen amor NADA SON, “el amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.”(1 Corintios 13:8).
Hace no mucho tiempo fuimos embestidos por otro Huracán que de igual manera causó estragos importantes en los ciudadanos de algunas provincias orientales, fueron muchas las acciones de las diferentes congregaciones de todo el país para apoyar y ayudar a los hermanos de estas localidades afectadas, donaciones de ropa, alimentos, materiales y útiles del hogar, etc… fueron puesta en las manos de los hermanos de estas provincias, pero ¿y los demás que no son “hermanos”?, las acciones de ayuda para las personas que NO SON parte de las congregaciones fueron prácticamente nulas, toda la intensión y preocupación de los “cristianos” fue dirigida a los otros “cristianos”, aunque hubo sus excepciones pero ¿qué nos enseñó Jesús?.
En Lucas 3:11 Jesús nos dice “El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.”, cuando revisamos todo este capítulo no encontramos ninguna sugerencia que nos haga pensar que se refería únicamente a darle a los que le seguían o creían en Dios, sino refiriéndose a cualquier persona sin importar si creía o no, en Mateo 5:46-48 nos da el completamiento y correcta interpretación de esta enseñanza, veamos:
“Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.”
Por lo tanto ¿qué podemos hacer por aquellas personas que están hoy pasando por momento tan difíciles?, los Hijos de Dios ya saben que deben hacer, ese Dios de amor que vive en sus mentes y corazones sabrá guiarles en misericordia y obrar según se fe, no seré yo quien les diga cómo actuar, pero si seré yo quien por medio de la Palabra de Dios y la guía del Espíritu Santo les amoneste y les recuerde que Dios se muestra a los hombres por medio de nuestras obras, porque la fe sin obras es muerta (Santiago 2:20).
Un cristiano sincero en algún momento de su vida ha hecho una oración similar a esta “Señor, úsame, yo quiero ser un instrumento en tus manos”, y tal vez al hacer esta petición está soñando con misiones evangélicas en algún país, estadios llenos de gente y ellos predicándoles a la gente, etc… pero no se dan cuenta que Dios los utiliza cada día en sus barrios, en sus iglesias, en sus casas, escuelas y el trabajo, con sus palabras, su manera de actuar, de esas formas Dios nos utiliza, cuando le damos la mano a un ciego que espera impaciente la mano amiga para cruzar la calle, cuando ayudamos a una señora que está haciendo una inmensa cola para comprar unas viandas y casi no puede con ellas, cuando le devolvemos el vuelto excedente que nos dio el vendedor que se equivocó con el cambio y te dio de más, cuando nuestro vecino perdió todo y sin que nos diga nada le compartimos de nuestras cosas y le ayudamos a salir adelante, en fin, son inmensas las maneras en la que Dios nos utiliza cada día ¿te dejas tu usar por Dios o te rehúsas?
De igual manera son muchas la personas piensan que Dios les ha abandonado, que no ven a Dios en ninguna fase de sus vidas ayudándoles en su necesidad, y la verdad es que no es así, solo que les falta “ojos espirituales” para ver la mano de Dios en sus vidas, pues cada vez que un hijo de Dios se deja usar por Dios y hace estas cosas que he mencionado antes es Dios mismo actuando y ayudando a ese ciego en la calle, a esa anciana en la cola, a ese vendedor, a ese vecino, a todos por medio de nosotros, los hijos de Dios.
Ciertamente la Biblia nos enseña que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos haciéndonos entender de alguna manera que debemos tener una alta consideración por nuestros hermanos de fe pero la verdad es que “prójimo” no es hermano de fe sino es todo aquel que tiene misericordia por nosotros, como en la historia del buen samaritano, el prójimo no fue ninguno de aquellos que podían considerarse hermanos de fe y pasaron de largo ante el caído, el prójimo de aquel fue uno considerado enemigo por así decirlo en aquellos tiempos pero el único que tuvo misericordia por el necesitado, ese agradó a Dios por encima de todos.
A nuestros hermanos de fe CLARO que debemos prestarle atención Jesús decía que todo lo que le hemos dado o hecho por ellos se lo hemos dado a él mismo, pero no podemos olvidarnos de los demás, pues por ellos también Jesús murió.
Que Dios les bendiga a todos y duplique las bendiciones a esos que serán movidos en amor y misericordia por los necesitados en estos tiempos de crisis, haciendo visible ante el mundo los milagros cotidianos que Dios hace en el mundo por medio de sus hijos.
Es lo mejor que he leído en esta pagina bendiciones para ti también hermano.
SALU2
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