«¡Tú tienes la suerte de creer, tú tienes la fe, yo no! No me puedo forzar, no es culpa mía». Con estas palabras Sonia puso punto final a una conversación que la molestaba.
¿La fe es un privilegio reservado a algunas personas, o es el fruto de un esfuerzo de imaginación? ¡No! La fe consiste en recibir el testimonio de Dios: él quiere darse a conocer a sus criaturas, a quienes ama. No se puede hablar de «forzar» cuando se trata de creer en Dios, quien nos creó a su imagen para que tengamos una verdadera relación con él.
Dios habla al hombre de diversas maneras y vela para que sus mensajes sean comprensibles.
–La creación, el primer mensaje de Dios, es universal. Este testimonio de “su eterno poder y deidad”, de su bondad, hace inexcusable y responsable a quien lo rechaza (Romanos 1:20). No se trata de forzarse, sino de inclinarse para adorar a nuestro maravilloso Dios.
–Dios también habla a los hombres a través de la Biblia. Este mensaje se dirige a la conciencia y al corazón de todos. Al que la lee con rectitud y sin prejuicios, Dios se le revela y hace que tenga “la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Para creer de esta manera no es necesario hacer ningún esfuerzo, sino tener una actitud honesta y sincera.
–Dios también nos habla de manera más personalizada: mediante los detalles de mi vida cotidiana, habla a mi conciencia, me interpela. Solo debo escucharlo…
Rechazar estos mensajes es decir que Dios miente (Juan 3:36). Recibamos el mensaje principal de Dios: nos ama y nos dio un Salvador.
Véalo de otro punto de vista: La persona le está diciendo que las creencias no se pueden imponer. Y es así. La religión no se impone. El ateísmo existe y con tanta o más veracidad que la religión.
Un saludo
Gurevich, gracias por participar, concuerdo contigo, las creencias no se pueden imponer, mejor es demostrar con elementos suficientes el por qué creemos en algo, cuando lo hacemos así estamos seguro de que hacemos verdaderos discípulos. Quiero comentarte que este artículo es como una reflexión, no es un hecho real. Dios te bendiga.
¡¡Me animas mucho gracias por dedicar tanto tiempo a hablarnos de la palabra de Dios!!.No soy persona que le guste la hipocresía,si dedicáramos más tiempo al prójimo quizás así agradaríamos mucho más al Señor.De nada nos sirve decir que amamos a Dios,si luego no sabemos amar al prójimo cuando lo necesita,es verdad eso seria una gran mentira,si todos somos un mismo cuerpo en Cristo,para que tanta falsedad si para Dios todos somos iguales.Hay a quien le puede más el orgullo que sus propios sentimientos,y pasan de todo. Todos estamos llamados a ofrecer nuevas oportunidades,no podemos ser tan duros ni dejar de sentir la ayuda por los más necesitados, sintámonos con un corazón de carne y no de piedra,en el Salmo 22 podemos leer muy claro «Él Señor es mi Pastor nada me faltapues demos amor a quien esté falto de cariño o incluso que sé pueda sentir sólo,para que Dios lo proteja y le enseñe a amar como Él nos ama,porque para Dios siempre tendrá las mismas oportunidades que tenemos los que decimos que amamos a Cristo.Bien es verdad que todos somos pecadores,pero para eso existe el perdón y quien lo quiera reconocer estará dando un gran paso de fe,ante el Señor.Esta es mi pequeña reflexión a este hermoso artículo.Gracias por hacer que me sienta una más de vosotros a leer vuestro bello trabajo.Que Dios les llenen de abundantes bendiciones como para mi lo deseo.Un abrazo en Cristo.
Muchas gracias por sus palabras y por participar en nuestro blog, esperamos nos visite pronto.
¡¡Me animas mucho gracias por dedicar tanto tiempo a hablarnos de la palabra de Dios!!.No soy persona que le guste la hipocresía,si dedicáramos más tiempo al prójimo quizás así agradaríamos mucho más al Señor.De nada nos sirve decir que amamos a Dios,si luego no sabemos amar al prójimo cuando lo necesita,es verdad eso seria una gran mentira,si todos somos un mismo cuerpo en Cristo,para que tanta falsedad si para Dios todos somos iguales.Hay a quien le puede más el orgullo que sus propios sentimientos,y pasan de todo. Todos estamos llamados a ofrecer nuevas oportunidades,no podemos ser tan duros ni dejar de sentir la ayuda por los más necesitados, sintámonos con un corazón de carne y no de piedra,en el Salmo 22 podemos leer muy claro «Él Señor es mi Pastor nada me faltapues demos amor a quien esté falto de cariño o incluso que sé pueda sentir sólo,para que Dios lo proteja y le enseñe a amar como Él nos ama,porque para Dios siempre tendrá las mismas oportunidades que tenemos los que decimos que amamos a Cristo.Bien es verdad que todos somos pecadores,pero para eso existe el perdón y quien lo quiera reconocer estará dando un gran paso de fe,ante el Señor.Esta es mi pequeña reflexión a este hermoso artículo.Gracias por hacer que me sienta una más de vosotros a leer vuestro bello trabajo.Que Dios les llenen de abundantes bendiciones como para mi lo deseo.Un abrazo en Cristo.